Guía completa

Un sistema que llegó con la norma Euro 6

Los diésel matriculados desde 2014-2016 llevan un depósito adicional de AdBlue, una urea diluida que se inyecta en el escape antes del catalizador SCR. Ahí se descompone en amoniaco y neutraliza los óxidos de nitrógeno del gas de escape, transformándolos en nitrógeno y agua. Funciona bien cuando está sano, pero suma piezas que antes no existían: sensor NOx antes del catalizador, sensor NOx después, inyector dosificador, bomba, depósito calefactado y el propio catalizador SCR.

Antes de sospechar de una pieza, mira el depósito

Es el paso que muchos talleres se saltan. El AdBlue tiene fecha de caducidad — unos dos años desde su fabricación — y si el coche pasa mucho tiempo parado, puede caducar sin haberse consumido. La urea cristaliza y puede obstruir el inyector. También influye la calidad: producto de garrafa sin certificar o de gasolinera poco fiable puede llevar concentraciones incorrectas que terminan dañando el sensor NOx, que es la pieza más cara del sistema. Comprobar el depósito es gratis y a veces resuelve el aviso sin cambiar nada.

Diagnosis con el módulo correcto

El SCR tiene su propia unidad de control, en muchos coches separada de la centralita de motor. Hace falta un equipo que hable con ese módulo en concreto — Bosch KTS, Hella Gutmann o equivalente con cobertura SCR para tu marca — para leer los códigos con precisión: P204F apunta al sistema de reducción en general, P207F a calidad de producto insuficiente, P229F a un sensor NOx fuera de rango. Cada uno señala un punto distinto del circuito.

Lo que no hacemos, sin excepción

Desactivar el AdBlue mediante software o vaciar el depósito de forma permanente es ilegal en España y en el resto de la UE. El coche queda fuera de norma de emisiones, puede no pasar ITV y expone al propietario a sanción. Aparte del aspecto legal, es una decisión que hipoteca la reventa del coche. La opción correcta, y la única que ofrecemos, es diagnosticar el componente que falla y repararlo.

Qué revisamos en cada visita

Comprobamos el estado del producto, la señal de los sensores NOx, el consumo real frente al esperado según kilometraje y, si el coche entra con el aviso de arranque limitado, priorizamos resolverlo antes de que llegue a cero. Cuando sustituimos un componente que requiere codificación, la hacemos con diagnosis profesional en el mismo servicio, sin dejarlo para una segunda visita.